KAMARR – LUNA: ENSUEÑO, MÚSICA Y BRILLO.

LA COMPARSA

A fines de la década de 1970, el Centro Cirio Libanés cayo en crisis. Recién en 1980, luego de una década de inactividad, el Dr. Julián Majul que ejercía la presidencia del centro, hace una amplia convocatoria a toda la colectividad, para recuperar la actividad de la institución. Fieles a este propósito gestaron la idea de realizar un “Conjunto Carnavalesco” para participar del Carnaval.
Este emprendimiento demandaba un tremendo esfuerzo económico, ya que tendrían que ponerse a la altura de los grupos ya existentes y competir con ellos, dándole brillo y animación a los corsos de 1981, pero que a su vez era una oportunidad excelente de movilizar a sus integrantes, difundir su cultura a través de un tema apropiado y, retribuir de algún modo a la comunidad de Gualeguaychú.
Como la comparsa representaría al Club Sirio Libanes el nombre debía ser en árabe por lo que se hizo una selección de varias propuestas de las que ganó Kamarr, no solo por su facil pronunciación y escritura, sino porque principalmente por su significado: “LUNA”, que es un símbolo muy importante para la cultura árabe.

Decidido esto, Numa Frutos que había estudiado costura en la “Academia Mendía” en Buenos Aires presentó una carpeta con el diseño de la que sería la debutante Kamarr. Al ver esta carpeta, muchos se entusiasmaron con la idea y de este modo, la comparsa generó una intensa actividad que no sólo ocupó a los miembros de la entidad, sino también a muchos amigos y vecinos ajenos a ella. Todos trabajaban hasta la Madrugada, las familias enteras estaban dedicadas a la comparsa y varios hogares funcionaron también como filiales de Kamarr.

La carroza fué realizada por un jovencito que por ese entonces sólo tenía 14 años, pero que luego se convertiría en uno de los monstruos sagrados del Carnaval de Gualeguaychú: José Luis Gestro.

El tema elegido de Kamarr ‘81 fue “Las mil y una noche”, en honor a la colección de cuentos orientales que se atribuyen a la Princesa Sheerezade, una de las doncellas del Sultán Harún Al Raschid. La princesa comenzó a relatárselos al Sultán con el fin de evitar ser degollada, por lo que llegaba al amanecer sin develarle el final y, de esta manera, el Sultán postergaba la ejecución para escuchar el final de la historia.
Entre los mil y un cuento figuraban: Alí Baba y los 40 ladrones, Simbad el Marino, Aladino y la lámpara maravillosa y El pescador y el genio, entre otros.
Las distintas escuadras representaban no sólo a la princesa sino, a cada uno de los cuentos que ésta le relataba al Sultán.
Los trajes eran típicamente árabes, con originales diseños del Sr. Frutos. Fueron utilizadas brocatos, gasas, laminados, tul, raso, con detalles de lentejuelas, canutillos, piedras y plumas. Los colores utilizados eran colores fuertes como el rojo, negro, azul, verdes, amarillos, azules y también rosados.
El conjunto Carnavalesco se compoñia de 65 personas aproximadamente.
Este año Kamarr obtuvo el primer premio en “conjuntos carnavalescos” que, junto con comparsas y murgas era otra de las categorías en la que se competía. También obtuvo el premio a la mejor música que era una adaptación de una canción árabe.

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